2 de diciembre de 2010

C. U. E. N. T. O. d e h o r r o r

A continuación un  relato del horror más puro, escrito por el genial Horacio Quiroga en 1925. Un estudio frio y a la vez apasionado sobre la locura y lo monstruoso en un entorno aparentemente vulgar. El genial artista uruguayo fue conocido con el sobrenombre facilón de "El Poe Latinoamericano", y lo cierto es que algo de verdad contiene el mote, no solo por su prosa modernista y sangrante, sino también por las trágicas ciscunstancias de su vida. Solo alguien que realmente escribiera desde las vísceras podría haber creado un cuento tan inolvidable como "La gallina degollada"

Disfrútenlo leyéndolo o si pueden escúchenlo...

video


Alberto Laiseca nació en Rosario (Argentina) en 1941, pero pasó su infancia en Camilo Aldao, un pueblo ubicado en el límite entre las provincias de Córdoba y Santa Fe. Trabajó en diferentes oficios en distintas provincias: fue cosechero, empleado telefónico, corrector de pruebas de galera en el diario La Razón.

29 de noviembre de 2010

A TI... QUE PREGUNTAS POR TU BESO




B ES O: 

El beso es una sed loca que no se acaba con beber, 
se acaba con otra boca que tenga la misma sed.

*

Lucha en la que dos bocas pugnan por apoderarse de una nada intermedia.

Entremés del amor...

Es la única carícia que no requiere manos.

*

Es curioso ver como algunos besos aún siguen buscando
 la forma de aquellos labios en otros nuevos.


*

¿Por qué dicen que el simple hecho de dar un beso te da calor?
 Si el beso más frío te congela.

*

El que piensa besar no debe pensar, sólo debe actuar.

*

¿Acaso se miraron nuestros labios para decirse en silencio: Te amo?


*


Hay besos estridentes, vibrantes, sonoros, crepitantes, 

chirriantes, sordos, ahogados, que crujen como seda, etcétera, etc.

Soren Kierkegaard

24 de noviembre de 2010

IN MEMORIAM


JAIRO ANÍBAL NIÑO
(1941-2010)



USTED...


QUE ES UNA PERSONA ADULTA
Y POR LO TANTO
SENSATA, MADURA, RAZONABLE,
CON GRAN EXPERIENCIA Y QUE
SABE MUCHAS COSAS,


¿QUÉ QUIERE SER CUANDO SEA NIÑO?




-¿QUÉ ES EL SILENCIO?
-El silencio son seis cuerdas sin guitarra.
 
*

22 de noviembre de 2010

EL SONIDO INDECIBLE DE UN TRUENO


Abrí los ojos y me encontré de frente con la intensa luz atravesando la persiana. Desde la calle venía un sólo aliento melódico de rap: "Paso yo mismo y me veo sentado, mirando la gente que pasa a mi lado". Así fui recobrando los primeros sonidos matinales, porque el trabajo me impuso la costumbre de salir tarde en la noche para recibir con rapidez la madrugada siguiente en medio de una bruma irreal para mis sentidos.

Casi dormido, fui hasta la ventana y mis ojos asumieron la ilusión de ver unos niños desharrapados hollando en un celemín de polvo sobre la cinta asfáltica. Juegan con las arenas del tiempo, pensé, ignorando que algún día se desvanecerán en el aire como desdibujadas siluetas.  Pensaba en eso, cuando desde el mundo de las sombras y las ausencias, llegó el sonido estridente del teléfono, quien se apresuró en apartarme de aquellos juicios producto de la terca realidad. Una voz entrecortada,  fue suficiente para comprender que toda mentira es cruel cuando se dice con la fuerza indescriptible de toda confabulación.

Esa conjura tiene nombre propio: El fachas. Estaba allí sentado en la otra acera, viendo pasar al bullicioso grupo. El misterio de la vida, pienso en voz alta, siempre que miro este tipo de cosas, me pregunto en qué piensan los hombres cuando fijan sus pensamientos en situaciones como esa y si hay algo qué entender de ellas. Sí, ya sé, las cosas no tienen significado alguno, sino existencia, porque por más vulgares y ordinarias que puedan parecer, son el único sentido oculto de las cosas, por lo que son y por lo que hay que entender de ellas.

Pero es en el agua estancada donde se forja la luna. La calle a esa hora, bajo la luna solar, ya se insinúa ardiente y deshabitada. Hay una sensación extraña en el ambiente, lo presiento; es como de extravío, de persistencia en esos modales. El maldito me conocía bien, pues me permitió siempre el abuso. Sus ojos de fuego miraban, mientras se acicalaba su cenicienta barba.

Tal vez deba explicarme ahora, me pedirás, lector. Para justificarlo todo, diré que todo empezó cuando le robé a su Diosa. Ella era el vuelo de sus propias alas. Sí, le quité el beso permanente de sus labios. Fue el fin que precedió al comienzo. Todas sus palabras, en un sólo esfuerzo, se convirtieron en amenazas.

Hace algunos años, yo, un solitario perpetuo, conocí como un niño que nunca espera un adiós, la comunión con otro ser. Me enamoré de ella y por eso, él está ahora acechando. ¿Será, acaso, que el amor nos hace vulnerables? ¿Será que el amor tiene forma y color?

En todo caso, en la desembocadura de la sangre brota inevitable la sangre. La sangre llama a la sangre y aquí estamos los dos frente a frente. De la multitud sólo concurrimos nosotros. Ella se marchó, nos dejó a los dos.



20 de noviembre de 2010

EL HOMBRE NUNCA ESTÁ TAN SERIO, MEDITABUNDO Y CONCENTRADO COMO CUANDO SE SIENTA SOBRE SUS IDEAS.



Camina el bastón,
se hunde a un lado y otro del
endeble puente.

*

Mira los libros
sin verlos, viaja a mundos
imaginados.

*

En la penumbra
 repite, a media voz,
versos de niebla.

*

Soberbio tigre
de Bengala cegado
por la oscuridad.

*

La ceguera va en
un rostro de extrema
y sutil vejez.

*

Va por la calle.
Lentos pasos, mirada
fija por si acaso.

*

Reducido por 
las sombras, un hombre
vive otro universo.

*

Sólo sus libros
pueden arrancarle una
sonrisa de piedra. 

*
Varios bastones
junto al óleo del ciego
de ojos vivaces.

*

Tomó la mano
del único roble
al verlo pasar.

©

GOTAS DE ROCÍO

Hachazo certero
rezongar del madero
suspiro final.

¨

Rojos anturios
entre agua y florero
naturaleza muerta. 

¨

Al abismo van
círculos concéntricos
la fatalidad.

¨

La prostituta
camina incoherente:
frases dispersas.

¨

Solitario hotel
con madrugadas plenas
de ausencia.

¨

Bajo el agua
una red se inflama
y atrapa peces.

¨

La amante llamó
queriendo definir lo
que llama su amor.

¨

El caracol ve
veloz a la tortuga
en la autopista.

¨

Borges me habló
de su bruñida, ciega
y clara luna.

¨


Se balancea aquel
rezongando su suerte
tan desgraciada.





Juntas las manos
muestran ante el verdugo
su amor secreto.


¨


Botella al mar,
voces y recuerdos ya
van a naufragar.


¨


El mimo ríe,
se burla así del mundo
desconcertado.


¨


Dibujo a mano
las distanciadas aguas
del Guatapurí.


¨


Sobre el sendero
de babas corren lentos
dos caracoles.


¨


Un perro pasa;
se detiene curioso
el vagabundo.


¨


Ausencia, dolor;
no hay quien tire al viento
dos, tres recuerdos.


¨


Sobre la mesa
el libro de poemas, un
un lápiz gastado.


¨


En la esquina
de ocultos silencios
está la casa.


¨




Desnuda, mis dedos
ya no te reconocen,
 cambiaste de piel.


©

GOTAS DE ROCÍO I




En su ondulado
cuerpo va a naufragar mi
 barco de papel.

¨

Pasa la flaca
el mundo se conmueve
esta mañana.

*

El recuerdo
por el verde alfiler:
gota de agua.

*

¿Qué es cada verso?
Un ser siempre vivo
camino del  mar.

*

El cielo perdía
la nube, la última
de sus albas naves.

*

Grabada quedó
la huella selenita
de marca nike.

*

Borges, Neruda.
Silva, Lezama Lima,
Paz, Vallejo; me riman.

*

Por el ventanal
se despide alegre
la montaña.

*

Ningún verso se
termina de tal forma:
es tela oculta.

*

Ella dejó aquí
sus rosas amarillas
en versos de abril.

*

Sobre la fértil 
pradera va pasando
la ave parlante.

*

Caen los vasos,
interminables risas
ahora tintinean.

*

Una hoja cae,
algo pasa volando
sobre el cristal.

*

A escribir tarde
los hechos memorables
de la juventud.

*

Éste es el árbol,
el vino y el ruiseñor,
mañana siendo pan.

*

Son un pájaro
los zapatos de tacón:
tocan madera.

*

Noche de feria,
va atada a extrañas manos,
pero no me olvida.

*

Absorto el arco
se curva en un lugar
siempre lejos.

*

Sin decir nada
padre, de mi soledad,
hoy te marchaste.

*

Silencio eterno.
Los huesos de mi padre
son color marfil.

*

Ningún indicio,
sus pechos en el aire,
siguen altivos.

*

El tren ya llegó
cargado de olvido
a la estación.

*

En las arenas
la misma escritura
letras profanas.

*

Hay ecos de mi voz
en sus susurros, puedo
reconocerlos.

*

¿Acaso sombra
o frutos daba el árbol?
Corazonadas.

*

El rojo quema,
el verde ilimitado;
el azul,calma.

*

Otro cielo
tu abismo carnoso
agua salobre.

*

Luce en los muslos
las letras de mi nombre
siempre encarnadas.

*

Comenzó la fiesta,
cantan todos los grillos
siendo orquesta.

*

Ensordecida
fiesta de disfraces
faltan los bufones.

*

En torno a las arenas
ya tiemblan
las ondas del estanque.

*

Un océano
cercano a los oídos
sonora verdad.

*

Inútil vuelo
de la igüaza María
rotas sus alas.

*
Ante el beso 
devorante vuela el 
 colibrí anhelante.

*

Saeta cristalina
es la lágrima caída;
un cántaro se rompe.

*

Odia y ama. ¿Por qué?
No sé, siente cómo se
 hace, ¡Ah, tortura!.

©

13 de noviembre de 2010

ANTE EL PASO DE UNA FUERZA

EL GOLPE


Es el despuntar del nuevo día, todo está tranquilo, la población aún se encuentra recogida en sus tibios hogares. Ya el trinar de las aves se descuelga de los árboles y tejados vecinos. Aparece el sol. Las personas van dando inicio a sus labores cotidianas que poco a poco las van consumiendo con resignación y en silencio. Esa apacible calma se transforma en bocinas, gritos y voces estridentes que anuncian la noticia impresa, pero trasnochada. El abandono surge siendo un recuerdo amargo en medio de tanta gente. Todo es afán, desde la señal en clave para consumar el delito oficial hasta el intercambio de letales fluidos en las camas de alquiler.

Una robusta mano, de gruesos y dorados vellos, empuña un oscuro cuchillo produciendo un corte vertiginoso en una lonja de carne de lomo, minutos antes, asediado por ruidosos tábanos verdes. Lo que queda de él, va desapareciendo en medio  de un charco de agua sangre sobre el mal oliente mesón de concreto de la carnicería “Carnelandia”. Los ancestrales olores de comida se confunden junto con los de aquella maloliente calle, siendo una nube que se pasea atormentando a todo estómago vacío.

-¿Cuál es el golpe de hoy? -preguntó el recién llegado a "Conestuay", la sancochería más popular de los alrededores de la Galería Central. La respuesta no se hizo esperar:

-¡Fríjoles, arroz, ensalada, carne frita o albóndigas y agua panela con limón; o si quiere, sancocho de carne! -contestó una acalorada mujer, mientras se introducía un dedo a la boca en un intento desesperado por tragarse los últimos residuos de una masa fétida escondida entre sus sangrantes encías y cariados molares.

-¡Siempre el mismo golpe, ya estoy harto del mismo barco! -protestó el desdentado hombre, quién lucía una arrugada camisa sin abotonar del todo, dejando al descubierto una cicatriz de aspecto verdoso sobre su protuberante vientre.

-¡Pero es por la misma plata, carajo! -gritó la mujer que ahora probaba, con ruidosos sorbos, el humeante contenido de una brillante olla de aluminio. 

Sin mirar de frente, pero advirtiendo la mirada curiosa de su más próximo comensal, se acercó a su oído y cubriéndose la boca con una mano de dijo en voz baja: -Con esto me gano la vida, jefe; coma callado y no se meta en lo que no le importa, güevón.

-¡Aquí tiene! -le dijo la encargada, con su habitual antipatía y malos modales al servir.

-¿Qué se ha creído la petulante esta… que puede tratarme como a sus patas sucias, o qué? Quien ve a la crecida esta, pero mantiene la cara sucia y el culo cagado. ¡Aguachenta, cómo sería que no pagara el crudillo ese que me tira como si fuera un perro!

-¡Conmigo no se mete viejo asqueroso; chanda mal agradecida! ¿A qué viene aquí? Claro, a comerse las sobras de los demás y por eso quiere que le sirvan en bandeja de plata. 

El de la víscera de cerdo adherida al inflado vientre, sin darle importancia a la furibunda mujer, comenzó a chocar las manos entre si con fuerza, queriendo aprisionar las moscas reinantes del lugar, con tal fortuna que una de ellas cayó a su propio plato. Sin importarle, porque carne es carne, comenzó a comer, alternando el secado de su sudor con las mangas de la camisa, comía a grandes sorbos y con sonoras contracciones nasales evitando que cayera de su desfigurada nariz la verdosa flema que le incomodada. A escupitajos dio por terminado el grasiento plato de sopa.


El repugnante acto provocó comentarios en los presentes y la ira generalizada no se hizo esperar. Disgustado comenzó a insultarlos, propinándole un golpe a su cercano confidente. La mujer sudorosa y después de olerse al dedo con que se hace el habitual aseo bucal, comenzó a gritar, azotando al mismo tiempo, las ollas.

-¡Saquen a ese mugriento de aquí… Llamen a la policía! –gritaba la dueña al verlo con pretensiones de fugarse. Con disimulo sacó una olla más grande y se vino hacia él. La música proveniente de uno de los parlantes de la interina “Voz del Comercio”, en ese momento, paró; los gritos de las mujeres del lugar no se hicieron esperar. 

-Con que las mantecosas estas quieren parecer hombrecitos -vociferó el hombre mientras se acercaba a la dueña y a su ayudante. 

-¿Quién es tan valiente como para desafiarme?, continúo. ¿Quién?, -Se detuvo cuando estaba a tres pasos del grupo de cocineras. Metió la mano entre la pretina del pantalón y el cinturón; sacó una cajetilla de cigarrillos; extrajo un cigarrillo maltrecho y lo encendió; cuando expulsó la primera bocanada de humo sobre la cara de la más vieja, sintió el primer golpe con una olla. Minutos después ya le habían propinado una paliza inolvidable. Cuando llegó la policía tenían amarrado al menesteroso a una pata de un mesón. Como pudieron lo fueron sacando aturdido del lugar. Ya había dado dos pasos en compañía de un policía cuando se vomitó. Siguió caminando. Pero esta vez volvió a vomitar sobre los relucientes zapatos del agente. El policía lo tiró al suelo y se quedó mirándolo con odio. El infeliz se incorporó como pudo y se recostó a la patrulla, pero  impotente volvió a caerse, esta vez sobre su propio vómito.©



7 de noviembre de 2010

MUJER A LA ESPERA




Hay una mujer a la espera,
aunque
haya perdido la cabeza y los brazos
por quien
que la dejó esperando
bajo la sombra de un viejo
árbol.©


(Foto: blog de Carmen Michelena)

ES UNA MUJER



Es una mujer, no hay duda. 

La hacen serlo sus labios rojos 
y sus gastados zapatos de tacón alto.

Es una mujer...

Sentada no piensa en su desnudez, 
hace parte del paisaje concreto
de la ciudad, de cualquier ciudad;

¿Dónde encontrarla 
para cubrir con ella 
mi propia desnudez?
©


http://fotomichelena.blogspot.com/2009/12/desnuda-con-tacones.html?

6 de noviembre de 2010

OBRA DE ARTE


En ese tiempo todo era agua, monotonía en movimiento, pero quedaba mucho por hacer. El cansancio acumulado, producto de siete días con sus correspondientes noches de trabajo forzado, hizo que el Gran Hacedor se quedara dormido y soñara la continuidad de su obra dejando que los colores de su paleta se mezclaran con el agua.©

CUANDO QUISE SER LLUVIA EN LUGAR DE VER LLOVER



Corría resuelto el año 1984 cuando decidí hacer artesanalmente, si es permitido el término, un libro de poemas sobre  amores y desamores propios. Digo artesanal porque consistió en escribir cada texto en una vieja Remington, luego coser a mano cada cuadernillo y después encuadernarlos. Esos textos, fueron sobre lo que a esa edad sentía y padecía en solitario. Eran días de una gran descarga emocional. Todo lo que escribí fue en complicidad con aquellas jornadas venidas sin aviso alguno y repercutiendo en todos; para quien escribe, cuya misión era escribirlas, esas historias  no podían pasar desapercibidas por más que las mirara con el rabillo del ojo, aunque sin capacidad para intervenir en el itinerario de los acontecimientos. 

El libro pasó a llamarse Escenas en la tierra porque a pesar de todo lo que sucedía, no dejaba de ser parte elemental de ese universo que se iba descubriendo a nuestra edad. El mundo se me revelaba complejo hasta en las relaciones con propios y extraños. En realidad no podíamos entenderlo todo, ni la razón de ese desubique entre nosotros siendo una generación abrumada, necesitada de desbloquear la mente del escepticismo imperante  y desorientada en la esquina y en la calle. Mejor dicho, era “cuando se tiene la sed de los veinte años y pocas penas y el alma sin mediasuelas”. O como Willie Colón lo escribiera e instrumentara para un trombón desgarrador e intenso: “Ahora me encuentro aquí en mi soledad, pensando qué de mi vida será… Estoy cansado de tanto esperar y estoy seguro que mi suerte cambiará… ¡Pero cuando será!”.

Nos parecía que un día era relativamente prolongado entre aciertos y desaciertos, pero aprendimos a sobrevivir. Es decir, nada extraordinario sucedía; éramos como esa generación de los que García Márquez definió y encabezó: la de los felices e indocumentados. Era la época de las impresiones, que al decir de Serrat eran “puestas en un rincón, en un papel o en un cajón”. Era la época de querer enamorar, de ir siendo “un mismo viento tras un olor de mujer”, también ambicionábamos ir con nuestros “sueños al hombro… a cualquier parte, siguiendo otras pisadas”, para no escribir como otros “la gris canción de lo que fueron”. En realidad lo teníamos todo y no teníamos nada; era cuestión de meter la mano en el bolsillo, y no sacar nada.

Estando en esa nada momentánea, ayer regresé para abrir los libros que años atrás y después de muchos años fueron motivo de orgullo y de satisfacción personal, pero que hoy, gracias a una tendida y despreocupada relectura me apesadumbran. Los escribí, es cierto, sin embargo, reconozco que en cuestiones del trabajo con las ideas, esto es, de estilo y fondo, no tienen valor poética alguno. Por otra parte no es nuestro deseo reivindicar esos textos que los conforman, sólo queremos dejar reseña de esos días en que solíamos preguntarnos ¿Cuándo se irán?

En suma, nos enamoramos de aquellas que de “mujer tenían la piel y los labios”, siendo nuestra inspiración y una forma de buscar en ellas nuestra identidad y “horizontes donde se pudiera proyectar la mirada lejos”.

Dos años después vino la reafirmación del anterior texto en Testimonio y evasión, pues cuando la fe vacila alrededor nuestro o dentro de nosotros, unas cuantas páginas escritas nos pueden salvar o nos pueden devolver el valor perdido convirtiéndose acto seguido en otro punto de partida, en un intento por seguir siendo consecuentes con nosotros mismos, sobretodo cuando se ha dicho que detrás de cada crónica personal se esconde una épica personal. Nada aquí tiene mérito, salvo el haberlos escrito sin formación literaria alguna; tan sólo teníamos de fondo otras voces; como Boranda con una canción que entre líneas decía por aquellos años “una ciudad y una mujer son lo mismo, pero no iguales”.

Eran esos días en que nuestras ganas de partir de concretaban en unas cuantas letras: “No sé a dónde… pero llegaremos pronto” decía el grafiti. Era premonitorio aquello de que el mundo tarde o temprano se retorcería ante nosotros, entonces la noche fue vivida con intensidad, la desmesura fue de otros quienes se evadieron por turbias razones del lugar; entre tanto, el tiempo, siendo un niño jugaba y movía los peones sobre el tablero de lo real y lo múltiple. Esa realidad la teníamos delante de nuestros ojos y con unos versos la legitimaba.

Cerrábamos esta trilogía personal con Resumen de palabras, más fecundo, más depurado, sin de dejar de ser conspirador contra el olvido y contra otros sortilegios de la ciudad que nada podían enseñar en medio de la constante espera, éramos jóvenes de indagación permanente porque no podíamos ser dueños de verdades terminadas, ni de conclusiones definitivas al quedarnos en la misma calle y en la misma esquina. Nos dejamos excitar por nuestros poetas, por nuestras mujeres y por esas rumbas largo aliento gracias a la cuota anticipada. Nos asistía figurar en la misma factura que nos descubría la vida. En cambio para los emisarios de la luna perturbada era propicio aceitar sus armas para salir a matar; yendo en contravía de ellos mismos, contra la esencia de lo justo. Aquí se encontraron “la nostalgia y la tragedia como tradición heredada en una constante contra las perturbaciones y la maldad”, a decir de José Arteaga (1990: 11).

En definitiva, esos textos mal escritos y de los cuales hago memoria viva tiene mucho que ver con el amor, con el desamor; fueron una forma casi extraña  de ser feliz, de echar vuelo porque no queríamos esperar tanto como aquel camino que no le gusta aguardar al viajero tardío. Unos se adelantaron, otros nos quedamos; fuimos revelándonos hasta llegar a ser lo que somos, lo que seguimos siendo, llenando cuadernos con asombro y esas cosas parecidas a la vida. Aquí estamos, siendo conocedores tanto del valor la amistad como del primer amor, ahora con el nombre de otra mujer siendo lugar de encuentro, donde “soy el hondo silencio y ella la palabra”.

Quizá sea útil mostrar algunos textos de los libros referenciados en el mismo orden de los comentarios realizados:

VIVO Y DEAMBULO

El incierto día llegó,
desde aquí me ocupo de lo mío:
nada de lo imaginado.

Soy tan sólo un hombre que sale
a gastarse los pies en las calles
de la ciudad para aplacar su locura.

Al salir encuentra hombres
lanzados desde algún lugar.

(Unos y otros estamos desconcertados)

EVASIÓN

A veces una voz desde mi interior
grita, estremece y despierta…
… con la misma posibilidad desierta.


MUJER
Con una mujer sólo se pueden hacer tres cosas,
 dijo Clea en una ocasión: Quererla, sufrir o hacer literatura.
Justine, Lawrence Durrel.

Quiero inundar tu cuerpo en un vistazo
 por tus intimidades dejando,
tierna y dolorosamente
en tu interior profundo,
mi única conclusión, mi único fermento.

DÍA A DÍA

He visto pasar el tiempo día a día,
aún espero tu señal mi vida.

Uno a uno pasan los días,
Todavía aguardo aquella señal, mi vida.

Vivo de recuerdos, de aquellas cosas
tuyas y mías.

Poco a poco se extingue la vida,
y no llegan tu voz, tus escritos todavía.

CANCIÓN EN NOCHE DE LLUVIA

Cae la lluvia, viene la música.
Recuerdo tu nombre, imagino tu voz
y esos gestos que no conozco.

Espero impaciente. Oigo mi voz.
Guardo silencio, espero, imagino…

No llegas, se mortifica la realidad.
Te prolongas, te retardas,
Dormiré por inconsciencia.

YO QUIERO SER
“Sé lo que soy: ¿quién soy? No lo sé.
Eeva-Liia Manner.

Ha llegado la hora de cuestionarme
con palabras extrañas o rebuscadas.

He de preguntarme: ¿cuál será el recorrido
para proseguir en la vida?
Con demente esfuerzo, me aferro a la vida.
A mí me gustaría…

De no tener decido tanto
En la eventualidad de la vida.

Quiero ser y no es mi acomodo a la vida;
Ojalá tuviera una posibilidad en la vida.

SILENCIO ESTOY EN TI

“La distancia aviva la pasión”
Proverbio japonés.

¿Dónde estás?
Así las horas emprenden la marcha.

Leo tus cartas, estoy en tus adentros.

Como siempre la ambigua sensación de mirar
y mirar tu rostro, el conozco y desconozco.

El silencio y el tiempo me poseen
En sitio habitual mientras las dudas
Y la incertidumbre ahogan.

Voces y recuerdos van haciendo historias.

EN LO ALTO

En este sitio se hallar paz interior
y aprecio por cuanto me rodea.

Sufro transformación en el pensamiento
Y en la visión: veo nuestra gaviota.

Ya el infinito se brinda en el ocaso,
un pensamiento triste me atraviesa.

¡Sí estuvieras aquí!

IDENTIDAD

Eres tú.
Soy yo:
Somos los dos.

EL NUEVO HOMBRE

Sólo quiere diversión y satisfacción…
Pertenece a la generación del “yo”,
no ha podido alcanzar la felicidad
genuina y esa realización que tanto busca.

Lo que ha experimentado
en su vida no le ha alcanzado:
se halla en estado depresivo.

En su búsqueda frenética es asexual,
Unisex; no tiene tiempo de ser,
No tiene tiempo de amar.

Su objetivo es expandir su vida.
Pero la estrategia que emplea lo restringe,
lo sumerge cada vez más en la estrechez
de su conciencia.

La única carne de su cuerpo y de sus huesos
es la posesión o la carencia del dinero.

No tiene mirada, vive paradójicamente
en un mundo cautivo,
ama su cauterio.

No tiene un espejo amigo,
Es ciego y soberbio.
Está computado, programado,
Diseñado y diagramado.

Sabe mitigar el dolor de su vacío
con estimulantes: su nuevo código de conducta.

Conoce por anticipado su muerte
Sin haber copulado con la vida.

Ese es el hombre nuevo.

NOSTALGIA

Esta nostalgia de hoy no es la misma
de ayer, por eso es el producto de hoy.

Todo lo de ayer se vende profanamente hoy,
porque la nostalgia de hoy
no es nostalgia, es apenas noticia.

ROMPIMIENTO

Comprendí tu ofensa
y de inmediato busco refugio
en la jungla de las palabras.

Mientras salgo a la ofensiva
pienso que mientras viva
tengo un mínimo de esperanza.

FAVERI

He atentado contra tu tiempo
-si es que tienes tiempo-
y tu silencio..
En ti he creado vanas ilusiones
como besos y caricias he robado.
Por todo cuanto has sabido ser y hacer
estas palabras agradecidas
en silencio y en tu nombre
siendo exordio a mi constante empezar
nuestro empezar.

SIN NOMBRE
A Esther
Agita tus alas
porque todo en mi a culminado
esas palabras, esos gestos calculados.
Vete, no vuelvas,
mientras soñando
invento nuevos días e historias.

BALADA SIN SENTIDO

En el instante, en el silencio
o en la noche secreta del hastío
el júbilo del mundo
y en mi voz el gozo del amor
Roto.
INTERIORES

Esta es época de las comedias ligeras,
de parodias equívocas,
y de una puesta en escena descuidada.

AYER

Que el remoto ayer no me aflija,
para que hoy en medio
de todas circunstancias
que se presentan sea
esencia constante
e indefinible.

BUENOS DÍAS

Esta mañana, el nuevo día
ha llegado trayendo el radiante sol,
nuevas vestiduras, limpios pensamientos,
música incansable; afuera,
los viejos problemas rodean,
los recuerdos se evocan
y se quedan
para golpear suavemente
como tiempos mejores.
¡Buenos días vida!

GENTE COSMO

La música ardiente
a mujer coqueta
el ambiente electrizante
El antro en penumbra
la estrechez creada
entre sillas y mesas
una pareja danza lasciva
En un rincón unos acuden al grito
como posibilidad de diálogo
Alguien se evade
por turbias razones
la sonrisa se desvanece
se lleva una mano
hasta la línea del cabello
y con un gesto brusco
se arranca la piel
No tiene rostro alguno
dejó de ser  ya no se reconoce

ESCRIBO

Escribo
entre visiones cuando las horas
pasan y el deseo comienza
 Palabras
extrañas cartas
sin destino
ocultando cada una
su propio fango

AMOR

Vine a buscarte
y me encontré con la
tiniebla tácita
de tu ausencia.

YO

Soy lo que tengo,
Lo múltiple
Y lo que pretendo ser.

DEVENIR

En el devenir constante,
dejar la huella
en la momentaneidad
de la existencia
o en la fuga de la burbuja
la sombra es la preocupación
dentro de la ronda
confusa del sufrimiento.

DILEMA
Me enfrento al dilema
de todo desempleado y al rumor
que conspira en la casa y en la calle,
Mientras voy con el entrecejo
inconfundible mirando lejanías.

56936
Te oigo menos:
Tu voz y
tu recuerdo
ya no existen.

RITUAL
No importa
donde escriba,
si el único fin
es escribir
la loca embriaguez
Mi letargo letal
en filtros
desbordados
de amargura.

DISEMINADO
Estoy disperso
por todas partes, pero
a pesar de la conspiración,
del silencio
y el desamor, los años
no podrán arrasarme.

MEMORIA
Fijé
en mi
memoria
cada
milímetro
de su
piel
para así
aprehender
el sombreado,
su
consistencia
y color
¡Qué
poco
nos parecemos!

CUÁNTAS VECES

Cuántas veces te he amado
y cuántas más he comenzado
el camino hasta tu cuerpo
ante el desamparo de
nuestros desnudos cuerpos.

ABANDONADOS

Tendida y abandonada
sobre inmaculadas sábanas
recibes mis indiscretas miradas
en un intento de cubrir
tu rendida entrega.

SENTENCIA
Aquello
que no he vivido
lo escribo
siendo
el contenido.

CONSIGNA

Si tu territorio
tomo,
es para
 invadimos el uno
al otro.

ESPECIALISTA

Puesto que soy
especialista en mi,
puedo ordenar
mi colección completa
de delirios.

SONDEO
En la esquina
minutos perdidos:
Pulso de la nación.
©

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