18 de octubre de 2014

CANTAR


Siempre a la hora de ir a dormir, una voz subrepticia, y tras ella, apurados golpecitos en la pared de papelillo, me llamaban. Entonces, tras aquella voz y con ojos de sueño, acudía a donde ella aguardaba.

Eran las piernas, los muslos, de quien los años nunca supe, que pedían ser acariciados debajo de la noche y la cobija. Aquella niña de perfume silvestre, de caderas revoltosas donde empezaban y terminaban mis suspiros, jamás podré olvidar.©

Visitas del mes pasado a la página

Translate

Traductor
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Quiero esto en mi Blog!

Programa 120: Aquí como lector e intérprete de un texto del escritor invitado.

Programa 118 Los minis de espejos 2. Aquí debuto como intérprete de un texto. ¡Escúchenlo!

Colegio Académico de Buga

Antología de minicuentos contundentes

ESCARABAJO

Revista Antología de amor y desamor: dos textos míos

Revista Salvo el crepúsculo: microrrelatos de mi autoría.

Secretos del cuentista

¿El último adiós?

El selfie del infierno

El corto de terror más corto

El parricida cortometraje