9 de enero de 2016

CÓMPLICES


Después de preparar el café y de haberle dado de comer a sus mascotas, Alejo partió en dos la cortina de la ventana y volvió a la cama. Era el último día de sus vacaciones. Mirando lejanías, se quedó pensativo en medio de la semioscuridad. Cuando regresó a la realidad la vio, estaba de medio lado y con la pierna izquierda doblada. Vista desde otro ángulo, podía asegurarse que tenía las piernas abiertas sin ningún pudor.

Alejo, la acarició primero con la miraba; después y abstraído, recorrió con sus grandes manos su inerme pierna, pero sus dedos se adelantaron para hurgar entre sus nalgas y la humedad de su sexo. Agradada por la habitual suavidad de aquellas manos, un recóndito suspiro se hizo escuchar para terminar en una sonrisa aún dormida.

Sí, aquí está, pensó, siendo más que mi cómplice.©GuillermoCastillo.

ESTRATEGIAS


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Revuelvo las fichas: combino, separo, ordeno y desordeno y vuelvo a repetir los mismos movimientos. Aún no he ganado una mano para callar las burlas y risas que se producen detrás de mí. Las reparto, agrupo las mías y espero mi turno para mi próxima jugada. Poco a poco, mis adversarios despliegan su arsenal, me miran y se codean entre ellos. Pronto les daré mi sorpresa, pensaba. Una y otra vez colocan sus fichas hasta que la combinación de números está casi acabada. Entonces al irrumpir con la ficha menos esperada, alguien suelta un puñetazo para exclamar: ¡Mi felicidad la creas tú!©GuillermoCastillo.

VITRINERO

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Me aferré a mis nuevas prendas para no gritar, oscilaba mi cuerpo de un lado a otro para resistir esos deseos incontrolables al sentirla. Aún así, el deseo se apoderaba de mí hasta sentir que me consumía. Aquellas secretas sensaciones iban creciendo en cada intento mío de resistirme a ellas.


Por las conmociones inagotables en mi cuerpo, quería, de una vez por todas, aferrarme a sus labios para apaciguar aquellos ardores que se acrecentaban dentro de mí.


Sabía que si sentía un mínimo de aliento suyo cerca de mí, todo sería inútil para alejarme de ella, así estuviéramos dentro de la vitrina.©GuillermoCastillo.

RELATO Y MICRORRELATO: DIFERENCIAS



por Ramón Alcaraz

Una duda habitual es la dificultad para diferenciar entre relato y microrrelato. O, lo que es lo mismo, conocer el criterio de extensión que distingue a uno de otro, y sus características.

Para arrojar un poco de luz sobre estas dos composiciones narrativas empezaremos diciendo que no hay límite de líneas o páginas que defina ninguna de estas denominaciones. Incluso tenemos otros términos, como relato hiperbreve, que se asigna a la narraciones entre media y una página. Ante esta falta de claridad para definir la longitud de un microrrelato, podemos decir, como orientación, que un micro o minirrelato es lo que va desde una línea hasta no más de diez o quince (normalmente 2, 3,… 5 líneas).

¿QUÉ TIENES EN COMÚN CON TODOS LOS HÉROES DE LA LITERATURA?

            



Alejandro Gamero


   ¿Qué tienen en común Hércules, don Quijote, Frodo Bolson o Harry Potter? Que todos ellos, cada uno a su manera y con sus peculiaridades, son variantes del mismo héroe. Y, yendo todavía más lejos, ¿qué pueden tener todos ellos en común contigo mismo? Que tú también, a tu manera, eres una variante de ese héroe arquetípico. Eso es lo que Matthew Winkler trata de explicar en un vídeo animado de TED-Ed.

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