8 de julio de 2017

JUEGOS

Google
El hombre la abordó en la habitación con agilidad felina porque las artes amatorias no sólo obedecen a un instinto carnal, sino que son una dinámica sexual que permite reflejar miedos, inseguridades, exigencias y necesidades. Cuando sus manos recorrían su cintura, la mujer tuvo que apretar los glúteos, elevar la cadera y ondular sus vísceras para atenuar un intento de disparo rápido. Era la posición del misionero.

Acto seguido con la postura del perrito, el atacante confirmó que el sometimiento es excitante dentro y fuera de la cama y, con esa posición, no tenía temor alguno al entrar en contacto con su lado más animal. Entre tanto, la mujer podría aparentar ser reservada hasta darle rienda suelta a los impulsos más atrevidos e insospechados al no tener una sola prenda. 

Por la certeza de que la inactividad es perniciosa, el hombre acogió la postura del vaquero, pues le encanta que su mujer tenga la firme convicción de pelear por lo que quiere, sin importarle el qué dirán; además, porque no le agradan las cosas fáciles y le gusta tener en la mira todo lo que ocurre a su alrededor; a no dejarse imponer la voluntad de otros y demostrar de qué está hecho y a qué ritmo le gusta hacer las cosas. 

Lo que no pudo vislumbrar aquel hombre, es que el dolor con cualquiera de las posturas, la carne nunca será señal de obediencia, sino de resistencia y murmuración por sus fantasiosos intentos mentales de ejecutar cada postura. ©Guillermo A. Castillo.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Visitas del mes pasado a la página

Translate

Traductor
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Quiero esto en mi Blog!

Programa 120: Aquí como lector e intérprete de un texto del escritor invitado.

Programa 118 Los minis de espejos 2. Aquí debuto como intérprete de un texto. ¡Escúchenlo!

Colegio Académico de Buga

Antología de minicuentos contundentes

ESCARABAJO

Revista Antología de amor y desamor: dos textos míos

Revista Salvo el crepúsculo: microrrelatos de mi autoría.

Secretos del cuentista

¿El último adiós?

El selfie del infierno

El corto de terror más corto

El parricida cortometraje