30 de noviembre de 2013

EL VIENTO


Él me seguía, acentuando sus frescos movimientos, pero como todo niño travieso, descubrió mis ocultas flores que dejaron boquiabierta la imaginación del sorprendido indigente. ©

1 comentario:

  1. Los niños traviesos, quedan jugando a las canicas, cuando las chicas llevan faldas al viento.:-)

    Un saludo.

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