14 de junio de 2014

YERROS




La culpa es de Ulises por no estar en lo que tiene que estar. También es de Homero, por estar enfrascado en relatar las aventurillas del héroe y no enterarse de las peripecias de Penélope para no seguir siendo un símbolo de la fidelidad conyugal. Y, sobre todo, de las redes sociales y de cuanta revista monográfica del corazón por callarlo todo.