17 de enero de 2015

DESAHOGO



El grito. Edvard Munch

El hombre contempla con detenimiento “El grito” de Munch, cuadro que data de 1893 y que se encuadra dentro de su obra capital “Friso de la vida”, donde el autor trató de reflejar el rostro angustioso de una persona que grita.
Podría tratarse del reflejo de la angustia personal del pintor, pero también podría ser el grito que esconde una crítica a la época que le correspondió.
En definitiva Munch grita contra las injusticias sociales y las desigualdades que desfiguraron al hombre que ahora grita angustioso. Con ese rostro atormentado allí plasmado, Munch denuncia las injusticias y las desigualdades sociales que desfiguran al hombre en un grito sostenido que, tal parece, no se escuchará jamás mientras ve su rostro reflejado en aquel cuadro de 1893.