21 de julio de 2018

FLASH

Basílica del Señor de los Milagros- Buga. Google
Para llevarse un recuerdo especial de su visita a Buga se hizo tomar una foto. Minutos antes el experto fotógrafo cuadró la cámara teniendo presente los treinta y tres metros de altura y los ochenta metros de largo de la Basílica menor del Señor de los Milagros. Además se aseguró que aquel singular visitante pudiera dar testimonio de los cuatro millones de ladrillos y de las doce mil arrobas de cal utilizadas en 1907 para su construcción.

La condición, sin embargo, era que la foto se tomaría cuando el reloj de una de las torres marcara las dos de la tarde y cuando el mayor y más sonoro campanario del país de cinco campanas francesas anunciaran la hora señalada con sus notas respectivas, y cuando sin hacerse esperar, resonaran los clamores, las plegarias y las vivas al paso del santo patrón en hombros de sesenta y cuatro caballeros de rigurosa etiqueta.

Y así fue. La romería para ser contenida obligó extender doble fila de voluntarios con el propósito de evitar que aquella multitud se cerciorara de cómo quedó fulminado aquel peregrino por un inofensivo dispositivo fotográfico, que actuó como fuente de luz artificial instantánea, al iluminar el último momento de su vida en tan reducido espacio.©Guillermo A. Castillo.