El hombre es tan largo como la
misma calle que recorre. Su estatura le permite estar a la altura de aquellos sueños
que le son esquivos y que la demás gente tiene. Pero su vida no se centra en
los que no tiene, sino en aquellos imposibles, improbables y eventualmente
inevitables que la gente no alcanza.©Guillermo A. Castillo
