25 de enero de 2014

LOS INSACIABLES

Sidney Harold Meteyar

Eros por ser una fuerza inquieta y siempre insatisfecha, inflamó a los hombres con la llama del amor. Desde entonces, los mortales no conocen el descanso al imponerles más trabajo a sus cuerpos. Son cada vez más sedientos y más deseosos hasta perder el control. Los mortales obedecen a sus instintos para que el imperio del placer los consienta por siempre.©

No hay comentarios.:

Publicar un comentario