18 de enero de 2014

SÓLO DE CARAMELO, POR FAVOR


Coincidimos al pedir, Café acaramelado, al caramelo, solicitamos a la vez. Y esa golosina fue pretexto para conocer más sobre recetas preparadas con besos, deseos, sutiles mordiscos, susurros de versos y café por doquier. Las llaves iban y venían apresuradas sin abrir la puerta, mientras él delineaba atajos de besos dulces en mis desnudos hombros. Con precipitada suavidad cayeron las tiras de mi blusa  liberando mis pechos, entonces con amable descortesía, me mordisqueó los pezones mientras yo suspiraba sin reserva y me derramaba en la entrada. En la habitación, sus labios melosos me devoraban y sus manos tempestuosas seguían desnudándome. Le quité  presurosa los yines, pero él respondió hurtándome el mío con un solo dedo. Siguió explorando a ciegas hasta cuando mi bikini al viento salió volando. Así llego el amor y me quedé desnuda, mientras Yusef Lateef, seguía explorando las dimensiones insólitas del jazz.©


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