8 de febrero de 2014

CLAROSCURO



Tras una serie de prerrogativas reales, firma de tratados, envío de embajadores, el deber tácito de mantener salvo a la reina y una secuencia calculada de movimientos tácticos, el rey y el peón retornaron inexorablemente a la misma caja de madera.©


2 comentarios:

  1. Y en la caja de madera, las figuras, hablando bajito por despertar al rey, se contaban los enroques de las últimas partidas. Las que acabaron en tablas.

    Un cordial saludo.

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