15 de marzo de 2014

EL SABIO



Era un sabio que sabía de todo de una sola cosa, por ese principio nunca se equivocaba.
-He aquí el verdadero saber, -clamaba siempre entre la sorda multitud.
Sin embargo, sus cientos de  seguidores preferían ser felices con su ignorancia que con el saber prodigado por el sabio.
Mas él, ante la indiferencia, volvió y exclamó con sabiduría:
-Todo lo que se ignora, se desprecia.
Desde entonces los ignorantes en silencio -porque el silencio es propio de los eruditos- decidieron abandonarlo.©

6 comentarios:

  1. Todo lo que se ignora, se despierta, hasta que el hambre por acercarse a algo, hace que se busque la información que sacie.

    Me gustó mucho. Un cordial saludo.

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  2. David, Aldaba:

    En el mundo de las interpretaciones todo es posible.
    Gracias por detenerse en este sitio y dejar las suyas.

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  3. Anyelyt-a: el gusto es mío. Gracias por posar tus ojos en mi blog. ¿Cuento contigo?

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