15 de noviembre de 2014

DEVORA-DOS



Llegamos a la habitación  que la mujer nos señaló con el dedo. Merodeo tus nervios, al mirarte en el espejo mientras me miras de reojo. Evocas cosas... y notas como me mantengo impetuoso y al acecho como lobo enjaulado. Te acercas a mí y me besas hasta devorarme por completo.

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