23 de enero de 2016

UN RECUERDO


Aquel atardecer caminé por senderos cubiertos de vetustas hojas hasta terminar  sobre el pavimento inerte e indiferente. Luego, recorrí una calle vacía y pisé las huellas de transeúntes inexistentes. Sólo mi andar errático estaba motivado por un recuerdo cuando ese día le alcancé a decir: "Quieta ahí, tus labios o la vida".©GuillermoCastillo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario