10 de septiembre de 2016

LA SOMBRA

Google


Cuando noté que en las mañanas asoleadas me alcanzaba, decidí hacer lo mismo con ella. No importa dónde te escondas, te seguiré —le amenacé—, aunque no entendía cuáles eran sus motivaciones ni supongo que tampoco ella conoce las mías.©Guillermo A. Castillo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario