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Dibujo: José Luis Jiménez |
La Vorágine. Novela gráfica.
Resplandor Editorial. Bogotá: 2016. 196 páginas.
Terminé
de leer La Vorágine, la singular versión gráfica, con guion y adaptación de
Óscar Pantoja, que fue inspirada en la novela clásica de la literatura
colombiana escrita por José Eustasio Rivera. Es una acertada adaptación que, incluso, nos hace reflexionar sobre la importancia que tiene el
cómic, como texto discontinuo y como herramienta didáctica, en los procesos de
enseña aprendizaje de la gran literatura en la Básica secundaria.
Si algo justifica la importancia
del cómic en nuestra cultura, caracterizada por la “imagen”, es que a la hora
de fomentar y motivar a nuestros jóvenes por el gusto hacia la lectura; el cómic, es definitivo para su desarrollo cognitivo y sociocultural.
Conviene recordar que llamamos
historieta a la serie de dibujos yuxtapuestos o en secuencia deliberada que
conforman un relato con el propósito de obtener una respuesta estética del
lector. Razón por la cual es un vínculo ideal entre el soporte físico, asociado
a la lectura activa, y los soportes audiovisuales, en asocio con la lectura
pasiva, combinando el texto narrativo con el dialogado, al tener un alto valor
lúdico por su poder de atracción y sugestión logrados por el alto valor
artístico de sus imágenes. De ahí se infiere que la historieta como producto de
la cultura de masas, es también un producto cultural relacionado con la
modernidad y con la sociedad de consumo, según Umberto Eco.
Estas son algunas de las
bondades de la versión gráfica que aquí me ocupa, además de tratarse de un
acontecimiento editorial y cultural que además de entretener, también es una
herramienta didáctica que bien aprovechada, llevará al estudiante a comprender
e interpretar las imágenes para convertirlo en ese lector asiduo tan esperado
en nuestras instituciones educativas, al favorecer la abstracción y la
imaginación con actitud crítica.
Desde estas perspectivas el
libro directamente dependiente de la literatura propiamente dicha, simplifica
en forma de cómic las peripecias de Arturo Cova y de Alicia, historia de pasión
y venganza enmarcada en los llanos y la selva amazónica a donde los dos amantes
huyen de la sociedad, y que expone a lo largo de su trama las duras condiciones
de vida de los colonos e indígenas esclavizados durante la fiebre del caucho.
En últimas, se trata de una
obra de arte gráfica, o de una metamorfosis visual tal y como asegura su
dibujante José Luis Jiménez, que le da gráficamente contraste a la historia pensando
en nuevos lectores, y porque no, en quienes hemos degustado la obra original.
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