Sus siluetas pintadas se quedaron en mis sueños. Pero ellas, blancas y morenas, se quedaron por distintos senderos sosteniendo con disimulo mis miradas en silencio.©Guillermo A. Castillo.
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Muy bonito. Las sombras, siempre oscuras, se quedan. Eso sí, en silencio.
ResponderBorrarBuen texto. Un abrazo
El silencio también es producto de la admiración. Y las sombras , sombras son.
ResponderBorrarGracias, un abrazo.
Hace falta más actuar, menos disimular... O algo por el estilo.
ResponderBorrarSaludos,
J.